Adiós al dolor de estómago

Portada -diciembre de 2010

A través de la cuenta de Celiacos de México en Facebook les había comentado de una serie de entrevistas que hemos dado a diversos medios. Se publicó ya en el periódico Reforma la nota respectiva y la cual fue publicada en el blog y referida en la misma cuenta de la red social. Faltaba una, que por la connotación de las preguntas me hacia suponer sería más con un tratamiento de “color” o narrativo, como ahora veo lo ha hecho Karla Hernández en el número de diciembre de la revista Selecciones de Readers Digest, la cual nos dedica un amplio espacio y que les invito a leer completo. Aquí sólo les paso los primeros párrafos del artículo y las imágenes, que quien tenga buena vista puede leerlo completo, pero mejor si adquieren la revista. Yo no la he conseguido aún y tengo éstas páginas, gracias a Vero Araluna, una incansable luchadora por conseguir mejores dividendos para quienes padecen Síndrome de Williams, como el caso de uno de sus hijos, que nos ha hecho favor de decirnos que ya ha sido publicado.

Por Karla Hernández /
Selecciones de Readers Digest /
Diciembre de 2010

Los trastornos digestivos tienen causas muy diversas. He aquí algunos de los más comunes y la manera de aliviarlos.

Óscar Hernández, de 54 años, fue reportero de radio, televisión y prensa durante mucho tiempo en la Ciudad de México y en el estado de Sonora, y se dedicó también a la comunicación social. Como su trabajo lo obligaba a correr de un lado a otro para cubrir sucesos importantes, comía en la calle y a menudo tenía molestias estomacales.

“Comía en fondas porque pensaba que allí podía encontrar comida sana y natural”, recuerda. Pero, de hecho, la mayoría de los alimentos que vendían en esos lugares estaban cocinados con ingredientes que le causaban daño. En ese entonces era joven y comía de todo, a pesar de que, desde los ocho años de edad, su organismo no toleraba algunos alimentos. Sufría diarreas constantes, acompañadas de dolor e inflamación de vientre, y tenía que tomar medicinas de todos colores y sabores. Incluso fue a dar al hospital varias veces.

Cuando Óscar llegaba allí, los médicos lo hidrataban de inmediato con suero y electrolitos: potasio, calcio y sodio. En otras ocasiones sólo le rece-taban fármacos de uso común, como Lomotil y Kaopectate, para aliviar los síntomas. No fue fácil diagnosticar la causa de sus malestares. Algunos de los doctores llegaron a pensar que se trataba de cólera.

Cierta vez, durante un vuelo que Óscar hizo para cubrir el asesinato  de un ex candidato a la presidencia de México, le ofrecieron un desayuno de huevo con queso, café y pan. Ese día la jornada sería intensa y no volvería a comer nada hasta la noche, así que recordó una recomendación de tiempos de guerra: “Come, duerme y ve al baño cuando puedas. Nunca se sabe cuándo volverás a hacerlo”. A los 10 minutos de ingerir los alimentos, el estómago se le revolvió e inflamó, y sintió urgencia de ir al baño. Fue imposible: el pequeño avión no tenía ese servicio. Sudando y con la cara enrojecida, Óscar aguantó casi una hora más de viaje. Al llegar a su destino, de inmediato buscó un baño en la terminal aérea, pero todos los retretes esta-ban ocupados. No tuvo más remedio que usar el baño de mujeres… apenas a tiempo; de lo contrario, el desenlace habría sido vergonzoso.

Pero la verdadera crisis de Óscar se produjo meses después de casarse, a los 23 años. Una tarde comió una sopa de ajo que le provocó vómito y una diarrea terrible; ocho horas después, estaba en un hospital de la Ciudad de México en estado de choque. Para estabilizarlo, los médicos le suministraron 16 litros de suero. En el momento más crítico, el peso del reportero, de 1.75 metros de estatura, disminuyó de golpe: de 70 a 59 kilos.

El diagnóstico fue “(Síndrome de Mala Absorción por) enteropatía por gluten”. Finalmente, hace unos cinco años, tras investigar en libros y consultar con su gastroenterólogo, Óscar descubrió que ese trastorno tenía un nuevo nombre: enfermedad celiaca, un síndrome de malabsorción que se caracteriza por la intolerancia al gluten. Un análisis sanguíneo y una biopsia de intestino delgado confirmaron el diagnóstico. El tratamiento fue eliminar de su dieta los alimentos que contienen gluten, como el trigo, la cebada y el centeno. Óscar ahora sabe qué hacer. Sin embargo, tantos años de padecer el trastorno le provocaron daños dentales, deficiencia visual y otras complicaciones.

En América Latina, las enfermedades gastrointestinales son uno de los principales motivos de consulta médica. Algunas de ellas son más graves que otras; pueden causar síntomas muy molestos, o ser insidiosas y difíciles de diagnosticar y curar. ¿Cómo saber si un dolor estomacal se debe a una infección, al estrés, una alergia, indigestión o una afección rara?

Consulta más sobre este estema en Selecciones diciembre 2010, pág. 71

Éste es ekl artículo completo en imágenes que nos propocionó Vero Araluna:


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de Oscar Hernandez H Publicado en Sin categoría

Un comentario el “Adiós al dolor de estómago

  1. Que gusto poder contribuir un poquito a toda la información que usted siempre tan al día nos informa. Y más gusto todavía como ya se lo había comentado, que su labor ya esté llegando hasta estos medios de difusión, es un gran logro que solo podría ser alcanzado gracias a su esfuerzo.
    Un abrazo. Y muchas felicidades!

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