Miles de mexicanos pueden estar en peligro de morir sin saberlo

Por Óscar Hernández H.

Octubre de 2006

Por lo menos un millón de  mexicanos están en peligro de perder la vida, toda vez que a las instituciones del sector Salud de México pareciera no importarles todos aquellos que son intolerantes al gluten, es decir al trigo, la cebada, el centeno y la avena y conocidos como enfermos celíacos.

Según estadísticas proporcionadas por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición doctor Salvador Subirán (INN), 1:100 a 1:200 personas son víctimas de este padecimiento que afecta fundamentalmente las vellosidades del intestino y puede ocasionar, entre muchas otras afectaciones, anemias, falta de crecimiento, abortos prematuros, osteoporosis, linfomas o carcinomas y deshidrataciones severas, que de no atenderse a tiempo pueden llevar hasta la muerte.

Países como España, Argentina y Chile, por mencionar los más adelantados en la materia, han creado asociaciones de celíacos, lo que ha motivado el surgimiento de centros hospitalarios y de investigación especializados, restaurantes con menús particulares, tiendas con productos aptos para celíacos y una legislación específica que obliga a la industria a etiquetar sus productos con detalle de sus ingredientes y notificarlo a la Asociación en turno.

En México estamos muy lejos de alcanzar estándares de este tipo, ya que se carece de esa organización, y la mayor parte de los médicos del sector oficial desconocen a fondo los síntomas de la enfermedad, confundiéndola constantemente con cualquier otro padecimiento gastrointestinal, por lo que la atención de la misma lleva a un deterioro de la salud de quienes están afectados.

El doctor Luís Uzcanga, director de Enseñanza del INN, y uno de los pocos especialistas en México dedicados al estudio de la enfermedad celíaca (EC), destacó la importancia de que en nuestro país se profundice en la investigación de la celiaquía, toda vez que no se cuenta con una infraestructura suficiente para su detección, ni con estadísticas precisas que nos permitan avanzar en la atención de la misma.

Es precisamente bajo su responsabilidad, que un grupo de médicos del INN han iniciado un protocolo para determinar el tipo de gen que existe en México y avanzar en el conocimiento de la enfermedad celíaca, ya que ésta es genética y herencia de los europeos que han llegado a nuestro país desde tiempos de la conquista, la cual ha proliferado por la falta de atención de parte del sector salud.

De acuerdo con las estimaciones del doctor Uzcanga, en México uno de cada 1:150 personas padecen lo que también se denomina Síndrome de Mala Absorción por Enteropatía al Gluten y, lo peor, el 90 por ciento de ellos ni siquiera saben que son portadores de la misma.

Qué implica ser celíaco.-

Reportes médicos dan cuenta de que la EC la desarrollan los seres humanos durante sus primeros años de vida, cuando es más fácil su detección y control, pero puede descubrirse a cualquier edad y manifestar sus peores consecuencias en la edad adulta, porque el intestino alcanza un deterioro de tal magnitud que complica su tratamiento.

Durante la adolescencia su diagnóstico es poco probable, porque la mayoría de los jóvenes no dan muestra de afectación alguna, no presentan síntomas que evidencien el padecimiento y, por lo mismo, no se hace necesario acudir al médico para su control.

La EC afecta principalmente a personas de origen anglo, aunque se ha llegado a detectar en personas de raza negra e incluso algunos casos entre los chinos; es dos veces más frecuente entre las mujeres.

Diarreas intensas, en algunos casos; estreñimiento en otros; abultamiento del abdomen, baja de peso, anemia, deshidratación, evacuaciones con restos de alimentos, grasa e incluso moco y sangre, son algunas de las manifestaciones clásicas de la EC.

Pero también, puede estar asociada a otras enfermedades como la Diabetes Melitus, el Síndrome de Down, Hepatitis, Cirrosis o trastornos psicológicos, entre otras. La intolerancia a la lactosa o alergias a ciertos alimentos pueden también ser indicativos de que padecen la enfermedad celíaca.

Este tipo de pacientes tienen un gran reto frente a la vida diaria. Su tratamiento consiste únicamente en una dieta estricta libre de gluten, es decir no puede contener nada de trigo, cebada, centeno y avena y en México por lo menos el 90 por ciento de los alimentos industrializados, embotellados, enlatados, empaquetados, contienen algún derivado de esos cereales.

Hay casos, incluso en que las tortillas de maíz son mezcladas con aditamentos, conservadores o colorantes artificiales que en su mayoría provienen de la proteína del trigo, lo que las convierte en un veneno para los celíacos. Los arroces, base de la alimentación de ellos, también ya incluyen una serie de aditivos que los hace un peligro para estos pacientes.

Tabla 2
ALGUNOS INGREDIENTES PROHIBIDOS PARA UNA DIETA SIN GLUTEN*

Almidones Modificados

Fibra vegetal

Salsa Teriyaki

Bulgur (trigo)

Inulina

Cerveza

Colorantes

Kamut (trigo)

Centeno

Cuscus

Malta

Blanqueadores de harina

Caseinato de Calcio

Extracto de malta

Queso Azul

Dextromaltosa

Jarabe de malta

Proteína vegetal texturizada

Gluten

Vinagre de malta

Vitaminas (excipientes)

Acido Glutámico

Miso

Germen de Trigo

Glutamina

Polvo de Mostaza

Colorantes

Especias Molidas

Salsa de Soja

Saborizantes

*Debe verificarse siempre su origen

 

Como explica un pediatra gastroenterólogo argentino, Christian Boggio Marzet, realizar una dieta sin gluten no es tarea fácil. Si bien la dieta no cura la enfermedad, ayuda a controlarla muy bien.

De este modo —apunta— el paciente que realiza la dieta sin cometer transgresiones puede llevar una muy buena calidad de vida.

Por eso resulta esencial conocer qué alimentos contienen gluten y cuáles no. Dado que el gluten puede encontrarse en muchos de ellos, desde un fiambre hasta una pasta dental, resulta imprescindible que el celíaco conozca la composición y el origen de lo que come —puntualizó.

El conocimiento de esta enfermedad permanece todavía oculto en nuestra sociedad. A pesar de ser altamente frecuente pocos individuos conocen realmente la forma de vivir de un celíaco, por lo que la exclusión social es un factor constante en nuestro ámbito, dado que, sobre todo en los niños, al requerir una alimentación diferente, los obliga a tomar actitudes de aislamiento.

Numerosos son los desafíos para lograr que los pacientes cumplan la recomendación de una alimentación sin gluten. Uno de ellos consiste en lograr que las empresas de alimentos rotulen en forma clara y completa los ingredientes de los alimentos, como por ejemplo, cuando se incorpora un almidón debiera rotularse el origen de ese almidón: maíz; papa o trigo o al incorporar una proteína vegetal, debiera especificarse de donde proviene, soya u otro.

Un buen rotulado —dicen los especialistas— facilitaría entonces la selección de alimentos y el cuidado de la salud de estos pacientes, además permitiría optimizar los análisis que se efectúen en forma rutinaria para identificar alimentos libres de gluten, lo cual en México es casi imposible, ante los elevados costos de operación.

Sólo como un ejemplo: analizar un producto alimenticio, trátese del que se trate, tiene un costo de 350 pesos en un laboratorio y para poder hacerlo hay que llevar por lo menos 10 productos, para que el costo del kit que se aplica sea capitalizable, porque de lo contrario no resulta para ninguna de las dos partes.

Por último, hay que mencionar que si un celíaco mexicano quiere llevar una vida alimenticia normal, es decir comiendo panes, pasteles, galletas, hamburguesas, hot dogs, tortas, etc., sus gastos tendría que incrementarlos por lo menos en un 300 por ciento, ya que los pocos productos aptos para ellos son de origen español, estadounidense, argentino o italiano y, por consecuencia, sus precios son demasiado elevados.

Mientras que cualquier persona puede comprar un tubo de galletas marías a 2.50 o 3.00 pesos, el celíaco compra esa misma cantidad de galletas, pero con una composición a base de harina de papa o arroz, a 30 pesos el tubo, con lo que su economía se ve severamente lastimada, quizá más que su propio intestino.

El trabajo —indican los que saben— es y debe ser muy intenso. El sector salud debe tomar cartas en el asunto para atender a esos más de un millón de mexicanos que no saben a quien recurrir, primero para ser atendidos adecuadamente, después para sobrellevar su enfermedad y tener un buen nivel de vida.

Un grupo de celíacos mexicanos comienzan en la tarea de conformar lo que sería la primera Asociación de Celíacos de México, esfuerzo que requerirá de la participación decidida de las autoridades gubernamentales, del sector salud, de padres, madres, maestros, medios de comunicación, investigadores, Universidades e instituciones de educación superior; de la atención de los señores legisladores y de la sociedad en pleno.

Anuncios

2 comentarios el “Miles de mexicanos pueden estar en peligro de morir sin saberlo

  1. Pingback: La Secretaría de Salud y el Senado “batean” a los celíacos « Celíacos de México

  2. Pingback: Celiacos de Mexico » Blog Archive » La Secretaría de Salud y el Senado ‘batean’ a los celíacos

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s